Editorial (Vol. 9, nº 156)

Con las navidades pisándonos los talones, presentamos este número de otoño. En un intento de fomentar la participación de los lectores, estrenamos Encontronazos en la Biología, una nueva sección donde se enfrentarán dos opiniones razonadamente argumentadas. Para empezar, un debate que no es fácil de dilucidar: ¿Invasoras o Invitadas? nos hace reflexionar sobre la naturaleza dinámica y nuestro concepto de lo peligroso y lo extraño. Considere esta nueva sección como una chispa que enciende una mecha; intentaremos que la llama siga viva en nuestra web que es la suya: no se corte y participe con su opinión.

Otro contenido destacado es el artículo sobre fotosíntesis artificial. Ante un cambio climático indiscutible, en la última Cumbre del Clima celebrada en París ha quedado claro que no se puede esperar más para obtener energía de otra forma. Esto se sabe desde hace décadas, sí, pero ¿qué nos hace confiar en que ahora se va a reaccionar? Bien, el hecho de que centenares de fondos de inversión se hayan alejado de los combustibles fósiles, entre ellos, instituciones como la Fundación Rockefeller o la aseguradora Allianz, indica que el desarrollo basado en petróleo puede empezar a cambiar definitivamente. Es una pena que en nuestro país, tan bien dotado para la energía renovable por clima e investigadores (mejorando lo presente los autores del artículo, que trabajan en Suecia), ya empiece desde la fila de atrás en esta nueva carrera en el desarrollo e innovación tecnológica donde la biomímesis es la estrategia y la Biología es el medio.

Por otra parte, la adaptación de cultivos a las más que probables nuevas condiciones exigirá lo mejor de la biotecnología para evitar la desbandada de especies: el artículo sobre adaptación de la vid a la sequía es buen ejemplo de ello y, afortunadamente, de que algunas instituciones sí miran hacia el futuro.

Pase unas felices fiestas, pero no descuide el desafío tan enorme que le espera a la Biología del siglo XXI.