Agua en Europa… ¿y vida también?

[William Sparks y sus compañeros astrónomos (2016) del Space Telescope Science Institute de Baltimore (EE. UU.)] explicaron en público a finales de septiembre que, apuntando el telescopio Hubble a Europa, encontraron evidencias de lo que podrían ser géiseres de agua abriéndose paso a través de la corteza de hielo de esta luna de Júpiter. Aunque en 1998 ya se tenían evidencias por espectroscopía y en 2013 se fotografiaron por primera vez en ultravioleta en el polo sur de la luna, esta nueva prueba parece demostrar la presencia de agua líquida en Europa.

Como las plumas alcanzan casi 200 km de altitud, los astrónomos confían en que se puedan obtener muestras de los inmensos océanos ocultos (continen más del doble de agua que la Tierra) sin tener que perforar la capa helada.

Europa sería, por tanto, la segunda luna del sistema solar donde hay agua líquida (en 2015 se descubrió el mismo fenómeno en Encélado la mayor luna de Saturno, gracias a la misión Cassini) y nos hace preguntarnos, de nuevo, por la posibilidad de encontrar vida extraterrestre.

Parece que la presencia de agua líquida puede ser una condición para encontrar vida, pero no basta con ello. ¿De dónde van a sacar la energía los hipotéticos organismos que vivan en estos océanos sepultados bajo kilómetros de hielo?

Tal vez, del mismo sitio que la obtiene el agua para permanecer líquida: la cercanía a sus enormes planetas progenitores y la excentricidad de sus órbitas provoca en estas lunas unas deformaciones periódicas que las calientan desde dentro por pura fricción. Esta fuente de calor sin duda podrá generar reacciones químicas interesantes para la vida como la serpentinización, potencial fuente de H2.

Agua líquida, un gradiente de energía y compuestos como carbono, hidrógeno y nitrógeno disueltos en la sopa…

…¿para cuándo la misión Miller?