Entrevista con Alberto Martín Serra

Soy Guillermo Paz, alumno del segundo curso del grado de Biología. A día de hoy sigo sin tener demasiado claro qué rama despierta un mayor interés en mí dentro de este amplio mundo que son las ciencias biológicas, aunque poco a poco empiezo a ver qué me gusta más, y la verdad es que el campo de la Biología Celular me atrae mucho. De aquí a unos años intentaré ir focalizándome en los campos que mayor interés me despierten.

«Mi investigación durante la etapa de doctorado en la Universidad de Málaga se centró en el estudio de la morfología de los huesos de las extremidades de los mamíferos carnívoros (leones, lobos, osos, etc.). El objetivo era relacionar la forma de estos huesos con las adaptaciones de las especies a distintos modos de locomoción o de caza, para poder discriminar, por ejemplo, entre carnívoros terrestres y arborícolas, o entre cazadores por emboscada (p. ej. tigres) y cazadores por persecución (p. ej. lobos). De este modo es posible inferir tales aspectos ecológicos en especies extintas a partir de la forma de sus huesos».

El trabajo de Alberto Martín Serra en la Universidad de Málaga se realizó bajo la supervisión de Paul Palmqvist Barrena y de Borja Figueirido Castillo del Área de Paleontología de la Universidad de Málaga.

Alberto Martín Serra en el laboratorio de Paleontología de la Universidad de Málaga

Alberto Martín Serra en el laboratorio de Paleontología de la Universidad de Málaga, donde desarrolló su tesis doctoral. En primer término de la imagen aparece un cráneo de Smilodon, félido con dientes en forma de sable del Pleistoceno americano.
Créditos de la foto.

GP: Buenas tardes y gracias por atenderme. En primer lugar, cuénteme un poco sobre su investigación actual.

AMS: Buenos días. Actualmente trabajo en un proyecto financiado con una ERC de la Unión Europea (UE), con un presupuesto de alrededor de un millón y medio de euros, junto a otro investigador postdoctoral a cargo del profesor Roger Benson en Oxford. El objetivo de este proyecto es obtener datos de los huesos de cráneos, mandíbulas y huesos apendiculares del grupo de los arcosaurios (Archosauria) que incluye a cocodrilos, dinosaurios y aves, y de los sinápsidos (Synapsida), es decir, mamíferos y sus precursores; tanto de ejemplares actuales como extintos desde el Pérmico. Se busca el capturar la forma de esos huesos mediante una serie de técnicas de morfometría por las cuales se obtienen datos numéricos, utilizables luego en análisis estadísticos. Intentamos estudiar así la variabilidad morfológica de esos dos linajes a lo largo del tiempo, ver diferencias en las tasas de evolución o en las radiaciones adaptativas, así como limitaciones a esa evolución.

GP: De forma más concreta, ¿cómo funciona el proyecto? ¿qué proceso sigue?

AMS: El proyecto se divide en varios pasos. El primero, que durará la mayor parte del tiempo, es la obtención de datos. Para esto contamos con dos métodos. Uno de ellos consiste en hacer TAC (Tomografía Axial Computerizada) de los esqueletos, tanto de las aves como de los mamíferos actuales, pero sólo con los especímenes pequeños debido al límite de tamaño que posee el escáner. Para los ejemplares de mayor tamaño utilizamos escáneres de superficie; estos son móviles, lo cual nos permite pasarlos alrededor del hueso a la vez que se va creando una imagen en tres dimensiones de la forma de este. Los especímenes que usamos para los TAC debemos tomarlos prestados de museos, luego los llevamos a alguna institución que disponga de estos equipos y, pagando una tasa, podemos hacer uso de ellos. Con los escáneres de superficie es algo distinto, debemos viajar a los museos, muchos de ellos en otros países, y allí realizar el análisis con la maquinaria móvil.

GP: Veo que entonces pueden surgir algunos problemas en el proceso, ¿qué limitaciones se pueden encontrar a lo largo de la investigación?

AMS: El registro fósil, por ejemplo, puede llegar a ser un problema; la escasez de restos fósiles no es sin embargo tan grave como el que puede suponer su estado de conservación. Encontramos huesos rotos y cráneos deformados por el proceso de fosilización. Esto es más difícil de solventar, sobre todo en el caso de los cráneos; es complicado hallar ejemplares fósiles en buen estado. Por otro lado, en el caso de los ejemplares actuales no hay ningún problema.

GP: Entonces, ¿cuál es la duración del proyecto? ¿tiene un avance rápido?

AMS: El proyecto está programado para durar cinco años y actualmente nos encontramos en la primera fase. Los resultados principales que obtengamos no llegarán hasta una fecha muy cercana a la fecha límite del proyecto. La mayoría del tiempo de proyecto estaremos recolectando datos para su uso estadístico. En los huesos situamos puntos equivalentes (landmarks) en zonas concretas, como inserciones musculares, y calculamos sus valores de posición en las coordenadas XYZ, tras lo que podemos hacer un análisis estadístico comparativo.

GP: Adentrándonos un poco más en los grupos que estudias, ¿cómo son las diferencias entre ambos linajes?

AMS: De partida, los puntos que tenemos que coger, homólogos, por ejemplo, no son los mismos porque los huesos son muy diferentes. Como lo que queremos comparar principalmente son tasas de evolución y medidas de la disparidad morfológica que hay en cada momento, el análisis lo hacemos por separado. Las diferencias son muchísimas, llevan más de trescientos millones de años separados evolucionando de forma diferente. Entonces, encontramos diferencias muy claras y amplias. Las aves y los mamíferos destacan en diferencias respecto a los sinápsidos primitivos. Aunque no tomemos los mismos datos morfológicos en cada grupo, podemos compararlos entre sí asumiendo que estamos capturando bien la morfología de estos huesos. No existe punto de comparación respecto de la estructura del esqueleto, aunque sí podemos hacer comparaciones en cuanto a la tasa de evolución.

GP: Respecto a las tasas de evolución, ¿podría hablarme un poco sobre esas radiaciones adaptativas?

AMS: Una radiación adaptativa es el proceso por el cual un grupo sufre una evolución muy rápida, de carácter explosivo, diversificándose en muy poco tiempo y aumentando su variación morfológica al colonizar un nicho ecológico que ha sido dejado vacante tras la desaparición de otro grupo. Esto sucede, por ejemplo, con el linaje de los mamíferos tras la extinción de los dinosaurios, que dejaron una enorme cantidad de nichos ecológicos libres, lo cual les dio muchas posibilidades. En muy poco tiempo, los mamíferos pasaron de ser organismos de pequeño tamaño, aunque relativamente diversos en términos taxonómicos y ecológicos, a ocupar una gama de tamaños corporales mucho mayor, abriéndose camino en adaptaciones no exploradas previamente durante su evolución, lo que dio lugar a diversos grupos nuevos, que posteriormente derivarían en los carnívoros, los ungulados o los primates modernos, por ejemplo.

GP: Esa radiación adaptativa, ¿implica un gran cambio de un grupo dominante a otro?

AMS: Exacto. Eso ha ocurrido varias veces, como el ejemplo que te he dado. Determinados nichos ecológicos quedan libres, dando nuevas posibilidades a grupos que los ocupen. En las aves, por ejemplo, sucede algo semejante, aunque el proceso no es igual. Ellas pasan a ocupar un nicho ecológico que era completamente nuevo, el del vuelo, no radian en uno que hubiese sido previamente desocupado. Esto nos indica que la evolución no es un proceso tan paulatino como se pensaba, sino que hay momentos que gran variabilidad en poco tiempo.

GP: ¿Podemos decir entonces que los representantes de esos grupos en la actualidad son muy distintos a sus precursores?

AMS: Aún no tenemos demasiados resultados, seguimos tomando datos. Lo que sí se sabe es que a lo largo del tiempo ha habido un proceso de adaptación acompañado de una sustitución de grupos dominantes en distintos periodos. Aunque, como te digo, ahora mismo el trabajo es más bien técnico, de análisis de información en grandes bases de datos.

GP: Lo que me ha contado hoy aquí es una información fascinante que despierta mi interés por la paleontología. Mis felicitaciones por llegar a donde ha llegado. Espero que el proyecto avance con éxito y que consigan obtener resultados esclarecedores en cuanto a la evolución de estos grupos. De nuevo, muchas gracias por su tiempo.