Figura

Los cabellos de Venus: resurgir de la vida tras el cataclismo

La erupción submarina del volcán Tagoro en las aguas de la isla El Hierro en 2011 brindó a un grupo científico internacional, formado por españoles, italianos e ingleses, en colaboración con el Instituto Español de Oceanografía, la excepcional oportunidad de estudiar in situ y a una corta escala de tiempo el proceso de recolonización y recuperación de un ecosistema recién destruido por masivas emisiones de CO2 y H2S junto a un gran aumento en la temperatura y turbidez del agua y una importante reducción en la concentración de O2 disuelto. La pieza clave de este proceso, objeto principal de la investigación, resultan ser unos agregados bacterianos en forma de misteriosos y llamativos filamentos grisáceos que han crecido alrededor del cono volcánico del Tagoro en una extensión de casi 2000 m2, denominados como cabellos de Venus por su curiosa morfología.

Foto1

Del misterio del metano marciano a la exobiología

Observar e imaginar el espacio ha sido una actividad ligada a la humanidad desde sus albores. En él siempre hemos buscado respuesta a inquietantes preguntas sobre nuestra propia naturaleza, nuestra posición en el Universo, la presencia de vida en otros planetas o su origen en el nuestro. Los enormes avances en ciencia y tecnología que han caracterizado la segunda mitad del siglo XX y el comienzo del XXI permiten ahora explorar los secretos mejor guardados del espacio, utilizando sofisticados instrumentos a bordo de aeronaves o instalados en Tierra. Los resultados que se obtienen son a menudo sorprendentes …