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Xylella fastidiosa, una nueva amenaza patógena para el olivar

La bacteria patógena Xylella fastidiosa es responsable de numerosas enfermedades tanto en plantas leñosas como herbáceas, debido a su amplio rango de hospedador. Un caso reciente es el olivo, cultivo principal en nuestro país, especie en peligro debido a que la subespecie pauca causa el desecamiento de brotes y ramas, pudiendo llegar a producir la muerte del árbol. La enfermedad es diseminada al resto del cultivo al ser transportada por un insecto que se alimenta de la savia bruta, conocido como Philaenus spumarius. Hasta la fecha no existe ningún método para eliminar a esta bacteria, por lo que las estrategias se basan en el control de la población del vector y en la prevención.

Figura 2. Flor de la variedad leccino.

El olivo como fuente de alérgenos

Las polinosis, alergias al polen, suponen un gran problema de salud pública. En Andalucía destaca la provocada por el olivo debido a que ocupa una gran parte del suelo cultivado en nuestra región. Ya se han identificado 12 alérgenos en el polen de olivo, pero los alergogramas presentan hasta 20 bandas de reacción, lo que indica que aún faltan alérgenos por identificar. Aunque probablemente los que no conocemos sean alérgenos menores, se ha comprobado estos disparan a veces su prevalencia cuando la concentración de polen es muy alta (en los peores momentos podemos encontrar hasta 5000 granos/m3), con lo que pasan considerarse alérgenos mayores. Por si no fuera suficiente, muchos alérgenos son proteínas muy conservadas entre especies, por lo que se convierten en panalérgenos. Por tanto, está claro que debemos seguir buscando nuevos alérgenos de olivo y nuevas isoformas que permitan establecer tratamientos antialérgicos personalizados más eficaces.