Figura

Los cabellos de Venus: resurgir de la vida tras el cataclismo

La erupción submarina del volcán Tagoro en las aguas de la isla El Hierro en 2011 brindó a un grupo científico internacional, formado por españoles, italianos e ingleses, en colaboración con el Instituto Español de Oceanografía, la excepcional oportunidad de estudiar in situ y a una corta escala de tiempo el proceso de recolonización y recuperación de un ecosistema recién destruido por masivas emisiones de CO2 y H2S junto a un gran aumento en la temperatura y turbidez del agua y una importante reducción en la concentración de O2 disuelto. La pieza clave de este proceso, objeto principal de la investigación, resultan ser unos agregados bacterianos en forma de misteriosos y llamativos filamentos grisáceos que han crecido alrededor del cono volcánico del Tagoro en una extensión de casi 2000 m2, denominados como cabellos de Venus por su curiosa morfología.