El reto de comprender la transferencia horizontal de la información genética

Ya sabemos cómo funciona. Chica conoce a chico. Él pide una copa. Ella pide otra. Guiño. Sonrisa. La última en casa. Cruce de miradas. El hielo de sus copas se derrite lentamente. Quizás pueda intuirse en esta situación el comienzo de un proceso de transmisión material hereditario bien conocido, la reproducción. Alrededor de nueve meses después de su gran noche nacerá un nuevo individuo que portará información genética tanto de chica como de chico. A rasgos generales, se dice que en este escenario la transmisión de información genética es vertical, dado que solo se da desde individuos de una generación a individuos de una generación inmediatamente posterior. Durante décadas la humanidad dio por sentado que toda forma de transmisión de información genética era vertical. Pero […]